lunes, 6 de julio de 2009

LA MASACRE DE BAGUA, PERÚ (Con música de CÉSAR VALLEJO)

(FUSILÁNDOME UNA ENTRADA DEL BLOG LA OTRA CHILANGA, FOTOS DE LO ACONTECIDO EL PASADO 5 DE JUNIO...)


"El 05jun09 efectivos de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales atacaron sin previo aviso a unos 4.000 indígenas awajún-wampis. Estas comunidades vienen realizando un paro en defensa de su territorio y de su derecho a consulta ante la aprobación de un paquete de normas que garantizarían la explotación minera y petrolera de su región. Docenas de indígenas fueron asesinados, muchísimos más detenidos. Hay informes de cuerpos quemados o arrojados al río."
http://www.derechos.org/nizkor/peru/bagua/

Todos mis huesos son ajenos;
yo tal vez los robé.
(De EL PAN NUESTRO)

Su cadáver estaba lleno de mundo.
(Del poema III de España, aparta de mi este cáliz)









-June 10, 2009
NO ES TIEMPO PARA SEGUIR CALLADOS
Por Alberto Chirif (Antropólogo peruano)
Los antecedentes son conocidos. Aprovechando facultades legislativas otorgadas por el Congreso, el Ejecutivo se despachó con una centena de decretos de diverso corte y que por cierto van mucho más allá del objetivo de la delegación recibida, que era adecuar ciertas normas nacionales para poder implementar mejor el Tratado de Libre Comercio, suscrito por el Perú con los Estados Unidos.
Entre ellos, por ejemplo, hay uno que exime de juicio a los policías que maten o hieran civiles “en cumplimiento de sus funciones” y que permite la detención de personas sin mandato judicial. Y hay varios que la enfilan contra los pueblos indígenas, que a lo largo de años han conseguido que se les reconozcan una serie de derechos, tanto en el ámbito nacional como en el internacional.
La masacre acaecida el fin de semana anterior es consecuencia de una larga sucesión de agresiones, del Ejecutivo en general y del presidente García en particular, contra los indígenas, a quienes desde el comienzo calificó de "perros del hortelano"...
Considerando en frío, imparcialmente...

Considerando en frío, imparcialmente,
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina...

Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama en sus medallas
y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su fórmula famélica de masa...

Comprendiendo sin esfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y, sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona...

Considerando también
que el hombre es en verdad un animal
y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza...

Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete,
su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo...

Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente...

Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito...
le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué mas da! Emocionado... Emocionado...











"El gobierno viene gastando decenas de millones de soles en propaganda para desprestigiar a los pueblos de la Amazonía. Esta actitud que ya habría originado una investigación en otras latitudes se realiza con la permisividad del Congreso de la República, que a la fecha no ha logrado ni siquiera establecer una comisión de investigación que defina las responsabilidades en las muertes de policías y civiles en lo que se ha venido a llamar la Masacre de Bagua.
El Congreso de la República pierde así representatividad y por extensión se convierte en instigador de hechos de violencia en el territorio de la República. Como deducirá, si el Congreso es incapaz de representar legítimos intereses ciudadanos como es el caso del reclamo amazónico, pues es justo y lógico que se levanten los afectados, pues hasta la Constitución consagra el derecho a la protesta. "
(http://mate-pastor.blogspot.com/)

PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...


MASA

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar…

Poemas de CÉSAR VALLEJO (1892-1938), de los libros Los heraldos negros, Poemas humanos y España, aparta de mi este cáliz.

miércoles, 1 de julio de 2009

ZORAN MUSIC, PINTOR DEL INFIERNO EN LA TIERRA

(Arriba: Autorretrato de Zoran Music. Abajo: Pinturas, dibujos y grabados sobre los campos de concentraciòn, todos con el nombre de NOSOTROS NO SOMOS LOS ÚLTIMOS)
El pintor esloveno Zoran Music (Gorizia, 1909-Venecia, 2005) tenía un talento nato para la pintura lírica y evanescente, pero en 1944, acusado de participar en la resistencia antinazi, fue arrestado por la GESTAPO, y luego torturado y llevado al campo de concentración y exterminio de Dachau.
Allí, robando de donde podía tintas y papeles sucios, realizó clandestinamente, en una lucha por la sobrevivencia del arte y de la memoria, unos 180 dibujos de lo que veía a diario: a sus compañeros convirtiéndose primero en esqueletos andantes por el hambre y las torturas, luego muriendo en hornos crematorios, en el pabellón de tifus (a donde los nazis no entraban por miedo al contagio) o ahorcados, y por último, ya vueltos cadáveres, amontonados en pilas como basura o troceados como reses.
De milagro sobrevivió, y esos dibujos sirvieron de bocetos a la serie de pinturas y grabados que, con el obsesivo título de Nosotros no somos los últimos, son un testimonio de los horrores a los que pueden enfrentarse los seres vivos. “No trato de hacer una declaración pomposa cuando pinto cadáveres. No se trata de una protesta. Es algo que sucedió”, dijo, con la típica vergüenza del sobreviviente.
Estos cuadros parecen la versión en imágenes de los libros Si esto es un hombre y La tregua, que escribió otro invitado forzado a los campos de exterminio nazi, Primo Levi (1919-1987), también acosado por ese mal que los psicólogos llaman “Síndrome del sobreviviente”; y que, harto de soñar todas las noches que despertaba en Auswitchz y que nunca saldría de ahí, decidió acabar con su vida lanzándose al vacío en espiral de la escalera de caracol de un edificio.
Por su valor artístico, la obra de Music va más allá de la crónica de un sólo hecho histórico: Sus retratados son las víctimas de Dachau, pero también son las víctimas de cualquier represión. Pocas cosas hay más parecidas entre si que un cuerpo asesinado a otro (Cuan similares, por ejemplo, son algunas de estas imágenes a ciertas fotos recientes de palestinos o de indígenas peruanos asesinados).


















Admirador desde niño de Egon Schiele y Gustav Klimt, la obra de Music tiene claras influencias del simbolismo. También del Greco y de Goya, a quienes copió con fervor en El Museo del Prado y en Toledo. Pero no es cierto, como se ha dicho a veces, que haya estado al margen de las corrientes de su época. Su obra maestra, la serie Nosotros no somos los últimos, influida por los grandes artistas alemanes Kathe Kollwitz, Otto Dix y George Grosz, es sin duda expresionista, y tiene varias similitudes con las de otros expresionistas interesados en dar su testimonio de la historia y de la condición humana, como José Clemente Orozco.
En los 70’s pintó en la Toscana y en Venecia brumosos paisajes donde las ciudades parecen tan frágiles y momentáneas como la niebla.
Sus últimas series, con cuerpos desnudos que representan la soledad y la meditación, son a menudo autorretratos. Todos los días siguió representando la visión del propio deterioro, de la deriva de un ser humano hacia la muerte. Estás obras lo emparentan con aquellos que también practicaron el autorretrato con obsesión y crudeza, como Rembrath, Van Goh, Frida Kahlo, Kathe Kollwitz y Cindy Sherman.
Alguna vez Zoran Music dijo: "Toda mi pintura ha girado en torno a un sólo tema: el paisaje desértico que es la vida."



(Abajo: más autorretratos de Music y 3 pinturas de su faceta más lírica; 2 paisajes y un cuadro de animales que recuerda a las antiguas pinturas rupestres):






Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...