Mostrando entradas con la etiqueta ART BRUT - OUTSIDER ART. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ART BRUT - OUTSIDER ART. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de febrero de 2017

LOS DIBUJOS DE VICTOR HUGO

Hoy celebramos el natalicio del francés Victor Hugo (26 de febrero de 1802). Gran poeta, influyó en Baudelaire, Rimbaud y muchos más con Lo que dice la boca de sombra o La leyenda de los siglos. También escribió novelas clásicas como Los miserables, Los trabajadores del mar y Nuestra señora de París.
Por si fuera poco, en sus ratos libres, aprovechando manchas de tinta o café, realizó una gran cantidad de dibujos que prefiguran corrientes artísticas como el simbolismo, el surrealismo o el expresionismo abstracto.
UNO DE SUS TEMAS CENTRALES COMO ESCRITOR Y DIBUJANTE: SU OBSESIÓN Y LUCHA CONTRA LA PENA DE MUERTE:
 MONSTRUOS MARINOS, PULPOS Y SERPIENTES
NAUFRAGIOS
LA TIERRA RODANDO EN EL UNIVERSO
PAISAJES SACADOS DE SUEÑOS Y CASTILLOS GÓTICOS

martes, 13 de diciembre de 2016

VILJO GUSTAFSSON, O DE CÓMO EL ARTE NAÍF TAMBIÉN PUEDE SER OSCURO

Viljo Gustafsson (1927-1994) Vivió una vida aislada en una pequeña cabaña en Karkkila, Finlandia. Trabajador que sufrió de alcoholismo, estaba familiarizado con la miseria social y la soledad. El arte fue un medio para aliviar su condición. Las obras de Gustafsson fueron estudios de su propia mente y no estaban destinadas a ser exhibidas. Sus pinturas retratan la soledad y el aislamiento, la reflexión sobre el poder y la exploración espiritual.
Tal vez influenciado por la gran cantidad de oscuridad en el paisaje Finlandés durante otoño e invierno, Gustafsson empleó a menudo el color negro para representar de manera eficaz los temas oscuros de sus obras.
Además de sus pinturas, Gustafsson esculpió peculiares casas de alimentación para sus amigos animales en su jardín, donde pintó las raíces y ramas de negro, y grandes esculturas totémicas aprovechando troncos de árboles quemados.
(Imágenes y texto traducido de la página Outsider art now)

miércoles, 16 de octubre de 2013

EL EXTRAÑO MUÑECO DE KATHARINA DETZEL

Katharina Detzel fue internada en un manicomio en 1907, tras sabotear las vías de un tren como acto político de protesta. Estuvo encerrada en un asilo muchos años, durante los que no cesó de luchar contra el trato que recibían los internos. Era continuamente castigada por su comportamiento, lo que no le impidió escribir una obra de teatro, ni intentar crear una guardería o protestar contra la prostitución. Fabricó un muñeco de proporciones humanas con cuerdas y tela de su propio colchón. El monigote representaba a los médicos y le servía como saco de boxeo para descargar su ira contra los que, ella opinaba, eran los auténticos locos. Esta activista que, según indican los hechos, fue cruel e hipócritamente reprimida, terminó pasando a formar parte de la historia como una oscura artesana del art brut:
(fuente: elhombrejazmín.com

LOS MANUSCRITOS DEMENTES DE OPICINUS DE CANISTRIS

Uno de los casos más antiguos de arte producido por dementes o locos es el del italiano Opicinus de Canistris (1296-1350), nacido en Pavia. Fue un sacerdote caído en desgracia y excomulgado, acusado de delito simoníaco (tráfico con objetos espirituales). Vivió como mendigo un tiempo, lo que pudo influir en su posterior enfermedad mental, pero luego su educación  y cultura (fue a la escuela desde los seis años, algo poco común para la gente en la edad media) le hizo desempeñar un cargo eclesiástico en la corte papal de Avignon. Fue ahí donde sufrió lo que, para algunos psiquiatras, fueron síntomas de esquizofrenia, y para otros, un derrame cerebral seguido de ataques psicóticos. Después de eso, Opicinus, que ya antes había escrito algunos tratados de corte clásico, realizó dos códices insólitos en su tema y forma, llenos de textos que van de lo autobiográfico a lo delirante, y de extraños e incomprensibles diagramas y mapas cosmológicos, geográficos y arquitectónicos.

Cual buen arquitecto loco, diseñó catedrales fantásticas, fantasmagóricas, gigantescas e imposibles:
También dibujó mapas donde las penínsulas e islas se metamorfosean en garras, picos, alas, lomos, muslos o cabezas de humanos y monstruos. En los dibujos de este monje loco, fracasado, injuriado y escupido como un bicho, las proporciones humanas se ven alteradas y los seres orgánicos se vuelven colosales y devoran edificios, países y planetas. Así, Opicinus puede ser en sus narraciones y autorretratos del tamaño del sol, o mejor aún, ser el mismo sol, y también ser Jehová, y ser el esposo de María, y Europa, y una catedral, y todo eso al mismo tiempo.
Las típicas dificultades de algunos esquizofrénicos para entender los límites de su propio cuerpo y de su ser, los delirios sexuales y de grandeza, que salvan de una vida de mierda, influyeron tanto como las iluminaciones medievales y la cartografía de la época en las creaciones del primer artista psicótico de Europa:

LA ENFERMEDAD Y LAS VISIONES


El 31 de marzo 1334 Opicinus sufrió una enfermedad muy grave y estuvo en coma durante dos semanas. Cuando se recuperó, descubrió que gran parte de su memoria se había ido, que no podía hablar y que su mano derecha era inútil. “Ni siquiera podía recordar cómo se veía el mundo exterior de nuestro dormitorio”, escribió.
Meses después recuperó su memoria, el habla y alguna función en la mano. Atribuyó esta curación a una visión que experimentó el 15 de agosto, fecha de la fiesta de la Asunción de la Virgen: “En la noche del 15 de agosto, vi a la Virgen con el Niño en su regazo... “
Opicinus creía que su enfermedad era el resultado de los pecados que habían corrompido su cuerpo. Después de la visión y la curación, la mano antes tullida se volvió más fuerte que antes, y que el resto del cuerpo, y empezó a sacar todas esas imágenes sin seguir la voluntad de su dueño, como si estuviese poseída o hubiera adquirido voluntad propia. Él se refería a lo que le ocurría como “la enfermedad de la mano sola”, lo que parece aludir a esa sensación de extrañamiento ante lo que surge de uno mismo:
“En el trabajo espiritual, sin embargo, esta misma mano fue más fuerte que antes: desde entonces ha sacado todas estas imágenes sin la ayuda  humana. En la actualidad, mi conocimiento literal perdido se sustituye doblemente por el conocimiento espiritual de mi mano derecha, que es débil en el trabajo mundano,  pero fuerte en los esfuerzos espirituales”.
Las "imágenes" a las que se refiere son una compleja serie de mapas y diagramas esquemáticos guardados en dos manuscritos que actualmente se encuentran en la biblioteca del Vaticano: Vaticanus Latino 6435 y Palatinus latino 1993. Estos dibujos eran el medio a través del cual Opicinus intentaba explicar las realidades espirituales que según él son los cimientos del mundo físico.

El Vaticano Latino 6435 

Se presenta en forma de un códice de papel con 87 folios, con sólo texto escrito en la primera mitad, y texto y dibujos (a menudo mapas) en la segunda mitad.
Este códice es similar a un diario escrito en orden cronológico. Sin embargo, su contenido es polimorfo y difícil de descifrar. Opicinus utiliza todos sus conocimientos para construir una identidad cósmica que aparece en numerosas formas: Él es Dios, el Sol, el Papa, Europa, Avignon, etc. Dibujó e iluminó a color mapas antropomórficos de la zona del Mediterráneo, precisa y curiosamente organizada, donde los distintos países se metamorfosean en personajes "buenos" y "malos", y en animales en los que Opicinus se proyecta a sí mismo y a sus enemigos. El uso de múltiples símbolos, el gusto por disimular y manipular palabras, números, espacios, y la atracción hacia lo obsceno y lo escatológico, son omnipresentes y se relacionan, por un lado, con temas similares que se encuentran en general en la cultura medieval, y por otro, con los “diarios ilustrados” realizados por otros artistas con enfermedades mentales, como Adolf Wölfli o Henry Darger.

 

El Palatinus Latino 1993

Opicinus comenzó el Latino Palatinus en 1336, como secuela del Vaticano. Con 52 grandes dibujos a colores sobre pergamino (a menudo utilizado en ambos lados) y cubiertos con notas, el Palatinus 1993 aprovecha y desarrolla ideas del pecado y de la conciencia expresadas en el Vaticanus, pero depende mucho menos del formato cartográfico. Los dibujos son muy esquemáticos, con figuras humanas cubiertas de círculos y elipses. Opicinus también incluyó una gran cantidad de deformaciones fantásticas de citas y pasajes bíblicos, así como de calendarios, cartas astrales, mapas arquitectónicos e imágenes médicas.

viernes, 12 de octubre de 2012

EN LOS LÍMITES DE LO IRREAL: EL MISTERIO DE HENRY DARGER (Película gratis pa ver aquí)

IN THE REALMS OF THE UNREAL
(2004)
Dirección:  Jessica Yu
Subtítulos en español
Ya hablé en una entrada anterior del art brut, aquel que hacen los marginados, locos y solitarios más extravagantes. Ahora subí esta buenísima película sobre la vida de Henry Darger. 
Henry pasó su vida en orfanatos, manicomios y trabajando de intendente, anónimo y desconocido. Todos le creían un pobre diablo. Pero en secreto, escribió la que tal vez sea la más extensa novela hecha hasta ahora, y se dedicó a ilustrarla con cientos de dibujos y pinturas, algunas de más de 3 metros de largo.
A continuación, la película completa en 6 partes:
1
2
3
4
5
6
Aunque su obra fue pensada para el publico infantil, las continuas descripciones e ilustraciones de torturas, asesinatos y desastres, hacen imposible que cualquier editorial para niños se anime a publicarla.
John  Mc.Gregor dice que Darger exhibía un potencial para el asesinato en masa compensado por su devoto cristianismo. Darger dedica cientos de páginas a describir los tormentos y muertes de uno y otro niño con interminables pormenores sangrientos. Los niños son estrangulados, ahorcados, decapitados, descuartizados, quemados en la hoguera, crucificados y la mayoría de las veces se les abre un canal y se les sacan las tripas. Los niños esclavos son apaleados, desnudados, condenados al hambre y asesinados:
Darger nació en 1892. Tras la muerte de su madre al dar a luz una niña que sería entregada en adopción, fue internado en un orfanato católico y, tiempo después, en una institución psiquiátrica. Finalmente logra fugarse a los dieciséis años y en completa soledad comienza a escribir y dibujar.
Su peculiar obra estuvo oculta hasta que luego de su muerte (en 1973) Nathan Lerner -fotógrafo y casero del edificio de Chicago donde vivió solo durante más de 40 años- encontrara el libro de 15.154 páginas titulado La historia de las niñas Vivian, en lo que se conoce como los Reinos de lo Irreal, sobre la Guerra-Tormenta Glandeco-Angeliniana causada por la rebelión de los Niños Esclavos, y las enormes ilustraciones y acuarelas pobladas de niñas dotadas de pequeños penes, producto tal vez de su desconocimiento del cuerpo femenino y de su animadversión al sexo, provocada por el miedo a acostarse con su hermana perdida..
La historia de las niñas Vivian... tiene lugar en un gigantesco planeta alrededor del cual orbita la Tierra, y describe las aventuras de las Vivians, siete princesas de la Cristiana Nación de Abbiennia, que socorren una rebelión contra el régimen de esclavitud infantil impuesto por los "glandelinianos". Estos últimos tienen parecido con los soldados confederados de la Guerra Civil, ya que Darger, como su padre, era un experto en dicho tema. Este tortuoso relato tiene incluso dos finales diferentes: en uno, los niños se levantan en armas contra sus opresores y caen asesinados en combate tras sufrir horribles torturas a manos de los glandelinianos; y en el otro, las princesas Vivian triunfan sobre el mal.
En 1968, Darger escribe otro libro -The history of my life- en el que relata a lo largo de poco más de 200 hojas sus frustraciones infantiles, y dedica otras 4.672 a narrar la historia de un tornado llamado Sweetie Pie que destruye un pueblo entero, hecho del que probablemente fue testigo.

lunes, 7 de septiembre de 2009

ESQUIZOFRENIA Y ARTE: EL ENIGMA DE MARTÍN RAMÍREZ

(Arriba: Martín Ramírez (derecha), interno por esquizofrenia en el hospital DeWitt, en Auburn -donde residiría hasta su muerte, después de algunas fugas frustradas-, muestra a la cámara una de sus obras junto al doctor Tarmo Pasto, alrededor de 1950. Abajo: Una virgen de Ramírez fue escogida por un fan del art brut para tatuarse la espalda)
"Martín Ramírez (Jalisco, México 1895–California, USA 1963) dejó su tierra natal en 1925 con la intención de encontrar trabajo en los Estados Unidos para mantener a su esposa, sus 3 hijas y su hijo que quedaron en México. Las guerras políticas y religiosas de su país natal afectaron el bienestar de su familia, y las consecuencias económicas de la Gran Depresión lo dejaron desempleado y sin casa en las calles del norte de California en 1931.
Incapaz de comunicarse en inglés, y aparentemente confundido, fue recogido por la policía y llevado a un hospital psiquiátrico donde eventualmente fue diagnosticado con esquizofrenia catatónica.
Ramírez pasó la segunda mitad de su vida en una serie de hospitales psiquiátricos de California.
Escasamente habló durante esos treinta y dos años (llegaron a considerarle mudo). Sin embargo, en algún momento a finales de los años treinta o a principios de los cuarenta, comenzó a dibujar. A principios de los cincuenta, Tarmo Pasto, un profesor invitado de psicología y arte, vio algunos de los dibujos de Ramírez en el pabellón del DeWitt State Hospital y reconoció su singular valor artístico. Pasto no sólo hizo de Ramírez el tema central de su investigación sobre la enfermedad mental y la creatividad, sino que también comenzó a suministrarle materiales, recolectar sus dibujos y, organizando exposiciones públicas, le presentó su obra artística al público".
(Brooke Davis Anderson, directora del American Folk Art Museum de New York)
(Abajo: muchas obras de Ramírez recuerdan por su formato y su gran cantidad de detalles, a los códices.
Para ver los detalles de alguna página, darle doble click, o escoger la función "abrir vínculo en una nueva ventana" con la tecla derecha del ratón.)

EL TÚNEL, EL TREN Y EL VIAJE
Migración y memoria ocupan un lugar importante en la obra de Martín Ramírez. Sus singulares composiciones documentan su experiencia de vida: Madonas, animales, rancheros, trenes y campos mexicanos se mezclan con el paisaje estadounidense en el retrato mítico de un viaje y de una niñez y una tierra abandonadas para siempre.
Ese desarraigo continua más allá de su muerte gracias a la crítica estadounidense, que se niega a calificarlo simplemente como mexicano y lo llama "mexican-american" (americano para lo gringos, ya lo sabemos, significa gringo).
Después de los jinetes, el tema preferido de Ramírez era el de los túneles y trenes. En su obsesión por pintar ésos túneles que gradualmente se vuelven hacia la oscuridad y el vacío, algunos críticos estadounidenses ven una denuncia al progreso deshumanizante. La falta de comprensión a las culturas católicas (donde las vírgenes-madres son tan adoradas como Jesús) e indígenas (que consideraban a las cuevas boca y matriz del monstruo-tierra, así como entradas al mundo de los muertos) puede hacerles pasar por alto el simbolismo que en estas tiene la "vagina dentata", la "matriz tumba", la boca que pare y el vientre que devora, el sexo que da vida a terceros mientras pecipita a la muerte de uno. No olvidar que los artistas esquizofrénicos -lo mismo Ramírez que Adolf Wölfli o Carlo Zinelli-más que pintar lo que ven, inventan su propia escritura ideográfica, llena de símbolos y complejidades que sólo ellos pueden traducir apropiadamente; nueva escritura y nuevos mitos para esa nueva tribu formada por un sólo hombre, que es cada loco:





(Abajo: detalle e imagen completa de la misma obra)

EL MODO DE TRABAJAR DE MARTÍN RAMÍREZ:
"Ramírez trabajaba en el piso de su pabellón en el hospital. Su “estudio” lo demarcaban dos camas sencillas y una mesa de noche. El artista coleccionaba una variedad de papeles –viejas notas de enfermeras, revistas, periódicos, páginas de libros, vasos de papel aplanados o el papel para cubrir las mesas de examinación, por ejemplo– y los pegaba con la ayuda de pegantes que él mismo hacía. Su pegante era hecho de fécula de papa, masa de pan y saliva. (Otros artistas autodidactas, como el suizo Aloise Corbaz y el americano James Castle utilizaban técnicas similares.)
Al comienzo de su encierro, Ramírez sólo utilizaba los materiales que tenía a su disposición dentro de los confines del hospital. No fue sino hasta más tarde que incorporó los materiales que le dieron el Dr. Tarmo Pasto y otros miembros del personal del hospital.
Ramírez coleccionaba pasteles, lápices de colores, pinturas a base de agua, posiblemente betún para zapatos y jugos de fruta que mezclaba para crear un líquido que hacía en una olla hecha por él. En lugar de utilizar un pincel para pintar, utilizaba un fósforo, y para lograr una línea recta utilizaba palitos de madera. Al terminar una obra se ponía de pie encima de una mesa para observar la obra de arte desde la distancia adecuada.
Wayne Thiebaud recuerda haberlo visitado con los estudiantes de las clases de arte que dictaba en una universidad cercana. Thiebaud recuerda: “Lo conocí y lo observaba trabajar. Utilizaba pequeños prototipos que enrollaba y luego sacaba de su chaqueta para copiar –como un pie o una cabeza o un tren, o un caballo y un jinete. Parecía que tuviera una serie de pequeños personajes que sacaba al escenario como si fueran una compañía de teatro. Juntaba los papeles con una mezcla de pan de la cafetería y su saliva, y así pegaba todos los diferentes tipos de pedacitos de papel que encontraba.”
(Brooke Davis Anderson)
(Abajo: un esqueleto, tal vez la muerte, toca un violín en medio de un paisaje)


(Abajo: La vírgen de la inmaculada concepción, de adoración popular en los Altos de Jalisco, donde nació y vivió la primera mitad de su vida Ramírez, es otro de sus obsesivos temas. Gustaba de representarla pisoteando una serpiente, que para los conquistadores españoles simbolizaba el paganismo índigena)


"El 6 de enero de 1952, más de veintiséis años después de que Ramírez dejara a su familia en México, uno de sus sobrinos, que en esa época era un trabajador migrante en una hacienda en el sur de California, le hizo la única visita que recibió de un familiar en su encierro, en el hospital DeWitt.
Tiempo después, el sobrino dijo que su conversación con Ramírez había sido larga, pero que no había sido fácil. Las cosas se pusieron particularmente tensas cuando le preguntó a Ramírez si le gustaría regresar a México para estar con su familia. Ramírez contestó que prefería quedarse donde estaba. El sobrino le preguntó que si quería enviarle algún mensaje a su esposa. La respuesta de Ramírez fue trágica y apocalíptica: “Sólo dile que nos veremos en el valle de Jehoshafat”, dijo, refiriéndose al lugar del juicio final de Dios.
No cuesta trabajo imaginar que la decisión de abandonar a su esposa e hijos obsesionó a Ramírez hasta los últimos de sus días. Así, las imágenes de los trenes nos invitan a imaginar que Ramírez pudo regresar a su tierra natal varias veces, incansablemente, obsesivamente, pero sólo en sus sueños, sus fantasías y sus dibujos".
(Víctor M. Espinosa and Kristin E. Espinosa)


"Según Juana, la hija mayor de Martín Ramírez, su padre solía decir que tener un buen caballo y una buena pistola lo hacía feliz. Ramírez era un hombre que andaba a caballo y llevaba una pistola, dos símbolos muy importantes de masculinidad y estatus social en el medio de los rancheros pobres al cual perteneció hasta los 30 años.
Un vecino de Ramírez en Jalisco también dijo que Martín era un excelente jinete, montando su bellísimo caballo bayo. Los pequeños dibujos que Ramírez le enviaba a su familia con sus cartas, antes de ser internado en el hospital psiquiátrico, eran en su mayoría de caballos y jinetes".
(Víctor M. Espinosa and Kristin E. Espinosa)

-Gran parte de los textos pertenecen al catálogo que el Folk Art Museum de Nueva York sacó con motivo de una exposición de Martín Ramírez. Si bien en esta entrada he disentido con algunos enfoques de la crítica estadounidense sobre Ramírez, justo es decir que ha sido gracias a los estudiosos de ese país que se le está dando al brasero Jalisqueño el crédito que se merece. También Octavio Paz escribió un ensayo sobre él.
-Parte de las ilustraciones las escaneé del libro Vernacular Visionaries: International Outsider. Art (2003. Edited by Annie Carlano. Vale University Press & The Museum of international Folk Art of Santa fe, New Mexico).
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...